Según Chucky García, Rock al Parque es una experiencia musical única. Foto Cortesía Gustavo Martínez.

Chucky García se para en la raya y habla de las críticas a Rock al Parque

Según Chucky García, Rock al Parque es una experiencia musical única. Foto Cortesía Gustavo Martínez.
Según Chucky García, Rock al Parque es una experiencia musical única. Foto Cortesía Gustavo Martínez.

Chucky García es, por segunda vez consecutiva, el programador y asesor artístico de Rock al Parque. Luego de realizar una destacada curaduría en 2014 en los 20 años del festival, la organización volvió a confiar en él para la vigésima primera edición de la fiesta musical más importante de los bogotanos.

Para los ‘chocolocos’ que creen que éste man lleva unos cuantos años haciendo ruido en la escena musical colombiana se les recuerda que lleva más de dos décadas trabajando por el rock nacional, ha cubierto Rock al Parque como periodista, ha trabajado en la oficina de prensa del festival, ha camellado con muchas bandas (La Pestilencia, La Etnnia, Resina Lala, entre otras) y se ha despelucado por inyectarle cultura rock a la ciudad. También, ha realizado colaboraciones para medios como Shock, Bacánika, En Órbita, Señal Colombia, etcétera. En fin, no está pintado en la pared como algunos creen.

En una larga pero entretenida entrevista, que por momentos fue más una conversación, Chucky habló de la transición que está teniendo Rock al Parque, de los incentivos para las bandas, cómo disfruta él de esta fiesta y le da la cara a los detractores y a las personas que critican el festival sin conocimiento alguno.

¿Cómo fue la curaduría de Rock al Parque para este año? ¿Qué cambios hubo respecto al año pasado?

Tratamos de darle continuidad al proceso que hicimos en 2014. Volvemos a tener una programación de corte alternativo en La Media Torta, le volvimos a apostar no solo a un artista de cierre sino a una jornada completa de clausura del festival.  Le apostamos a hacer un festival muy rockero con propuestas fuertes durante los tres días.

Desde mi punto de vista, Rock al Parque sigue atravesando una etapa de transición, está en la búsqueda de encontrar la respuesta de qué es como festival después de 20 años. No es que un festival que inició en 1995 se vuelva un festival del 2015. Queremos que gradualmente Rock al Parque se vaya actualizando. Este cambio no puede ser brusco.

Cuando empezaron a planificar el festival para este año, ¿qué artistas querían traer, hablaron con ellos pero por cuestiones de agenda no se pudieron concretar?

Muchas. Por ejemplo, este año tenemos 45 propuestas entre nacionales e internacionales pero desde la curaduría se evaluaron cerca de 150. Puntualmente, yo quería tener a Mastodon y a Gojira pero los manes no tenían disponibilidad de fecha porque van a estar de tour por Europa. Esperamos poderlas tener para el próximo año, por lo menos si yo continúo en la curaduría del festival porque me parece que son dos grandes bandas que tienen que estar en el festival.

¿Cómo es el proceso de programación del cartel? Las bandas colombianas este año tienen una muy buena ubicación en la parrilla de cada día.

Esa fue la apuesta del año pasado y es la apuesta para este año. La gente quiere ver a las bandas internacionales, pero estas bandas deben ayudarle al festival a darle un espaldarazo a los artistas nacionales y distritales.

El cartel tiene una curva de programación, no solo está pensado en los logros que han alcanzado las bandas porque esto no es un concurso. No es que usted tuvo el mayor puntaje de la clase entonces le vamos a dar el mejor lugar en la fiesta de cierre del colegio. Estamos hablando de música y pienso que es mejor cuando uno le vende a la gente una experiencia musical y no una serie de bandas por réditos obtenidos.

Yo cuando armo la programación creo mucho en la forma en que uno escucha música en casa con los amigos. Primero, uno pone cosas nuevas y luego uno coloca cosas que uno sabe que enfiestan a la gente. Lastimosamente, las personas creen que uno echa los nombres de las bandas en una bolsa y los saca de manera aleatoria y eso no es así. Desde que me levanto hasta que me acuesto siempre estoy pensando en que todo salga bien. Es como jugar un tetris tratando de acomodar todas las figuras para que queden uniformes.

Aterciopelados en Rock al Parque 2015. Foto: Rockalparque.gov.co
Aterciopelados en Rock al Parque 2015. Foto: Rockalparque.gov.co

Hablemos de los incentivos económicos para las bandas, ¿qué presupuesto recibió el festival para esta edición?

Los incentivos para las bandas distritales y las de la alianza de metal que suman 29 en total los establece la organización a través de la convocatoria. Las 45 bandas restantes las hemos contratado con el presupuesto total del festival que no supera los 1.500 millones de pesos. El presupuesto, si uno mira el histórico de Rock al Parque, es importante pero tampoco es como la gente cree, que tenemos plata en forma. Por eso, hacemos una programación donde se evalúe el aspecto económico y trate de ahorrarnos costos.

Uno de los propósitos que más pidió Idartes el año pasado era pagarles muy bien a los músicos colombianos. Efectivamente, las bandas más costosas que tuvo el festival fueron Anthrax y Aterciopelados.

Para este año, tratamos de hacerles muy buenos pagos a los artistas nacionales. De hecho, traer a Che Sudaka, una banda de colombianos en el exterior, implica el mismo costo de una banda internacional.

¿Qué disfruta y cómo se goza Rock al Parque?

A mí realmente lo que me hace feliz es que la gente disfrute el festival. Yo respeto las opiniones que la gente tiene sobre el festival, la curaduría, la programación, pero pienso que la gente no debe meterle mente, disfrute Rock al Parque y ya. De algún modo, a mí me pagan para meterle mente a esta vuelta y llevamos más de siete meses trabajando en esto. Además, puedo decir con certeza que casi más del 90% de las críticas se producen por desconocimiento de los procesos, porque la gente no sabe cómo funcionan las cosas internamente.

Vaya a las cosas que le gustan, a las que no pues no vayan y a las que tengan dudas pues dense la oportunidad de escucharlas. Tienen que confiar en nosotros, quienes hacemos el festival lo hacemos con cariño, tratamos de meterle sentido común y lógica; no hacemos las cosas por despropósito ni por cumplir.

Somos fanáticos de la música y mi felicidad es ver a la gente patrullando el festival, escuchando a las bandas y parchando con sus amigos sin que nadie le joda la vida.

¿Qué decirle a esa gente que critica por deporte y raja del festival diciendo que «brutal P.O.D. y Sum 41 pero si estuviéramos en el 2001» o que no está de acuerdo con la imagen del festival?

En Colombia se han promocionado bandas que nunca han venido y a mí me parece clave que Rock al Parque capitalice esas cosas. Por ejemplo, muchos de los discos de Sum 41 se editaron en Colombia, su música sonaba en varias emisoras del país y nadie la trajo en su momento porque me imagino que debían costar un billete largo. Ahora que se dio la oportunidad decidimos traerla porque es una banda que ha hecho parte de toda una generación de personas que hoy por hoy van al festival.

La música no pasa de moda. Los Cafres llevan 25 años girando y haciendo conciertos y si llevan ese tiempo es porque no es un refrito, es porque tienen grandes canciones, porque hacen excelentes shows y tienen una gran madurez. Cuando uno hace el ejercicio personal de escuchar música en su casa uno escucha música nueva pero en el fondo, en el momento más crucial, uno vuelve a sus putos clásicos y a las putas cinco bandas que ha oído toda la vida y eso no tiene nada de malo.

El festival se piensa mucho desde la experiencia musical. En mi opinión, no como curador de Rock al Parque, me parece que es clave que el festival tenga grandes nombres actuales porque de algún modo es lo que venden hoy por hoy los festivales privados, incluso sin pensar si la gente los conoce o no, o si los disfruta o no. Sin embargo, a mí me gusta ir a festivales donde hay artistas que ya conozco, que han hecho parte de mi vida y que me remiten un sentimiento mucho más especial.

Nosotros no podemos competir con los grandes festivales privados de Latinoamérica como Lollapalooza o el mismo Estéreo Picnic por razones económicas y porque no podemos perder de vista cuál es nuestro público. Muchas personas que van a Rock al Parque, hoy por hoy, siguen sin la posibilidad de ver a Café Tacvba porque no han tenido el billete para verlos en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. Sin ser lastimeros obviamente, porque no estoy diciendo que estamos haciendo un festival para pobrecitos porque no es así, pero no podemos perder de vista que Rock al Parque es un evento que le tiene que dar la oportunidad a la gente de ver a las bandas.

Café Tacvba es la banda encargada de cerrar la XXI edición de Rock al Parque.
Café Tacvba es la banda encargada de cerrar la XXI edición de Rock al Parque.

¿Cómo maneja las críticas de la gente en las redes sociales o en persona?

Yo trato de tomármelo con buenas pulgas pero también hay momentos en que me mama. La gente desconoce las vainas y no se toma la molestia de mandarme un mail o llamarme, solo atacan sin argumentos. Si alguien me pide explicaciones yo se las doy siempre y cuando esté en un contexto, no es que esté en la fila del Éxito y alguien se me acerque a que yo le tenga que dar explicaciones porque sí. Yo tengo unos compromisos con Rock al Parque y con Idartes pero también tengo una vida y soy una persona que siente cansancio, que está triste, alegre, que se pone feliz o de mal genio. Yo leo las críticas y tomo lo que considero más valioso.

La felicidad de Chucky está en ver a la gente disfrutando el festival. Foto Cortesía Julieta Feroz.
La felicidad de Chucky está en ver a la gente disfrutando el festival. Foto Cortesía Julieta Feroz.

¿Qué opina de un artículo anónimo que salió en un blog hace unas semanas luego de haberse conocido el cartel de Rock al Parque donde se titula ‘La rosca de Chucky en Rock al Parque’?

(El artículo destaca dos citas: 1. Ocho agrupaciones que estuvieron en el festival del 2013 regresan a Rock al Parque en 2015: Alto grado, Diamante Eléctrico, La Real Academia del Sonido, Pulenta, Sacred goat, Schutmaat Trio y Tappan. Cita 2. 24 bandas repiten en Rock al Parque en lo que va de historia del festival).

De las ocho bandas, siete repiten en la convocatoria menos Diamante Eléctrico. Yo no puedo impedirle a los grupos que no se presenten al festival. Las bandas pueden presentarse por convocatoria distrital cada año de por medio.

Respecto al título del artículo, también hablan de la rosca con Julio Correal y Café Tacvba. Desde hace unos años, incluso cuando yo no estaba en la curaduría, el festival implementó una política de fomento y apoyo a los pequeños empresarios nacionales que hacen conciertos y traen artistas a Bogotá. A ellos les dan la oportunidad de que sirvan como intermediarios para traer algunas bandas al festival y que obtengan ganancias. Acá la gente cree que todas las bandas se hacen a través de Julio Correal y, para que la gente sepa, este año no hicimos un solo contrato con él. Por ejemplo, Café Tacvba lo estamos haciendo directamente con ellos.

Yo siento que en esa nota hay mucho desconocimiento y mucha mala onda.

Foto: Facebook Oficial Atari Teenage Riot
Foto: Facebook Oficial Atari Teenage Riot

¿Cuáles son esas bandas que la gente va a salir con la boca abierta por su propuesta?

La verdad, la gente tiene que hacer la tarea de ver a The Coup, Sacred Goat, Atari Teenage Riot, Basfemia, Atom TM y Sierra Leone’s Refugee All Stars.

¿Cuál es el grupo que usted sueña con tener algún día en el festival?
Mi sueño es tener en Rock al Parque a Slayer y The Prodigy. Se cae el Simón Bolívar donde vengan esos dos grupos al festival, me daría mucho miedo en todo caso traer a una banda de ese calibre. Miedo del bueno, adrenalina, valga la aclaración.

Mira también:

[Noticia] Cartel oficial de Rock al Parque 2015.

[Reseña] ¿Porqué ir a Rock al Parque?

[Opinión] ¿Cuando estarán de acuerdo con el cartel de Rock al Parque?