Pau Donés de Jarabe de Palo: el músico que nos enseñó a ver la vida bonita

Por: Kamilo Olaya Zea – Colaborador Colectivo Sonoro

Mi primer encuentro con Jarabe de Palo no fue bueno. ‘La flaca’ sonaba hasta en los ascensores y los velorios, y a mí, por ahí a mediados del 96 solo me interesaba el rock, metal, punk, hardcore, trip hop, hip hop y todo lo que fuera underground. Además, esa mezclita de rock con son cubano me parecía sospechosa…

Muere Pau Donés, cantante de Jarabe de Palo.

Luego llegaron más canciones a la radio como ‘Agua’ (una oda poética a la friendzone), y ‘Depende’. Hasta que un día me enganché con un tema con aire blusero llamado ‘El lado oscuro’ que irónicamente repetía la fórmula de ‘La flaca’, pero como su nombre lo anunciaba, con un toque sombrío, algo más ghetto. Así empezó mi curiosidad por una banda que, sin tapujos, cruzaban el rock básico con la música afroantillana, la brasileña y el funk, entre otros géneros.

Canciones para recordar por siempre a Pau Donés de Jarabe de Palo.


Fue así que un día en una tienda de cds por allá en 2003 acudí al ritual que muchos melómanos teníamos de comprar artistas que nos gustaban y, de paso, mirar en la canasta de cds en promoción llena de fracasos comerciales o malos cálculos de mercadeo de alguien para ver si entre tanta basura aparecía algo que valiera la pena por ese precio tan bajo en que se ofrecían; y fue ahí donde compré el álbum llamado ‘De vuelta y vuelta’ solo porque tenía una canción llamada ‘Tiempo’ que, de manera divertida, exponía la subjetividad de un concepto tan estándar como es el mismo tiempo, en colaboración con dos raperos noventeros que me gustaban: Vico C (Puerto Rico) y Jovanotti (Italia), y me enamoré de Pau Donés.

Encontré a un compositor arriesgado, lejano de lujos y la parafernalia del mainstream, y sobre todo con algo escaso por estos tiempos, con optimismo y sencillez.


Así empecé a disfrutar de sus canciones sin más miramientos que sentir la buena onda y, en ciertas ocasiones, la tristeza de a pie, la que a cualquiera de nosotros nos puede tocar sin querernos hundir en la depresión y la melancolía; la misma que él expone de manera más vulnerable en ‘Bonito’, canción que nos puede recargar de positivismo, a pesar de los problemas de nuestras vidas.

La verdad sea dicha, un par de álbumes más, le perdí el rastro a su música, hasta que en 2015 fue diagnosticado con cáncer de colon y la vida lo obligó a detenerse en su actividad artística.

En 2017 cuando alguien me informó de la situación del cantante, corrí inmediatamente a YouTube a ver el video de su canción ‘Humo’, su explícita declaración de angustia y dolor por su situación de vida, difícil verlo sin llorar…


Solo hace un par de días me emocioné cuando vi su última canción (literalmente) llamada ‘Eso que tú me das’ volviendo al ruedo con lo suyo, eso sí notoriamente desgastado y delgado por su intensa lucha por la vida, pero con la buenísima buena vibra que lo caracterizó.

En alguna entrevista dijo que durante su convalecencia era impresionante el torrente de mensajes de apoyo y acompañamiento que todo el tiempo recibió, en especial del gran público latinoamericano y catalán que tanto lo acogió lo cual quedó plasmado en este tema, un híbrido que esta vez amalgama su ya afianzado sonido rock afrocubano con un violín mariachi y un charango andino.


No solo se tomó la molestia de agradecerle a sus seguidores y amigos con una canción por estar ahí al pie del cañón, sino que lo hizo con su mejor estilo, la buena onda.

En el fondo, nosotros sabíamos que se estaba despidiendo, pero preferimos ver la vida como él quería: Bonita.

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